En el silencio del cielo, un susurro comienza...
Toca el timbal en el viento, el címbalo resuena,
El arpa celeste canta sin palabras.
Cada nota es un latido, cada eco una promesa,
El universo entero se inclina hacia tu nombre.
¡Alabadlo! ¡Alabadlo!
Con todo lo que respira, con todo lo que existe.
¡ALABAD AL SEÑOR EN SU SANTUARIO!
¡ALABADLO EN EL CIELO DE SU PODER!
CON TAMBORES Y ARPA, CON FLAUTAS Y CÍMBALOS,
¡ALABADLO POR SUS MILAGROS!
¡ALABADLO CON TODA LA TIERRA!
La trompeta rompe las nubes, el tambor late en el alma,
El violín tiembla de emoción, la voz se eleva en fuego.
No hay espacio donde no estés, ni sonido que no te cante,
Tu gloria es el ritmo, tu amor el compás.
¡Alabadlo! ¡Alabadlo!
Desde el mar hasta el monte, desde el sueño hasta el alba.
¡ALABAD AL SEÑOR EN SU SANTUARIO!
¡ALABADLO EN EL CIELO DE SU PODER!
CON TAMBORES Y ARPA, CON FLAUTAS Y CÍMBALOS,
¡ALABADLO POR SUS MILAGROS!
¡ALABADLO CON TODA LA TIERRA!
¡Toda la creación grita tu nombre!
¡Los ángeles danzan sobre el abismo!
¡Hasta el último eco responde!
¡EL CIELO ESTÁ LLENO DE TU ALABANZA!
¡ALABAD AL SEÑOR EN SU SANTUARIO!
¡ALABADLO EN EL CIELO DE SU PODER!
CON TAMBORES Y ARPA, CON FLAUTAS Y CÍMBALOS,
¡ALABADLO POR SUS MILAGROS!
¡ALABADLO CON TODO LO QUE ES!
¡ALABADLO CON TODO LO QUE ES!
¡ALABADLO CON TODO LO QUE ES!
...y el mundo canta contigo...