[Intro] ¡Abran paso al acero de Ampiria! ¡Escuchad la crónica del que no conoce el miedo! ¡Sir Leonardo ha llegado!
[Verse 1] Cuando las sombras cercaron Ausper la Mayor, y el asedio enemigo sembraba el terror, un hombre se alzó entre el humo y el lodo, siendo el muro firme que lo aguantó todo. Protegió la capital con su vida y su honor, frente a monstruos nacidos del más hondo horror. Por eso en Ampiria su nombre es sagrado, como Protector del reino ha sido nombrado.
[Verse 2] No busca el aplauso en el alto balcón, su entrega reside en cada rincón. Protector del humilde, del que nada tiene, su brazo es el rayo que al mal lo detiene. Fue juzgado digno por su alma sin mancha, para portar la Luz que en la noche se ensancha. La Luz de los Justos brilla en su armadura, quemando el engaño y toda amargura.
[Chorus] ¡Sir Leonardo, portador de la claridad! ¡Espada del pueblo, voz de la libertad! De Ausper a Ampiria su gloria creció, ¡el hombre que al miedo jamás se rindió! ¡Con el manto de bondad y el valor por bandera! ¡Su leyenda cabalga la tierra entera!
[Verse 3] ¿Quién no recuerda aquel día sombrío? Cuando Azaziel hizo temblar hasta el río. Un demonio de sombras, de rabia y de muerte, que a pueblos y villas marcó con su suerte. Pero Leonardo aceptó el desafío, y en combate singular domó aquel desvío. Derrotó a la bestia, devolvió la esperanza, poniendo en el mundo su justa balanza.
[Bridge] Ahora sus pasos se dirigen al este, donde Mystralia sufre la peste. Viene a extender su manto de protección, a ser el refugio de nuestra nación. ¡Ni un paso atrás mientras él esté en pie! ¡Soldado del alma, guerrero de fe!
[Chorus] ¡Sir Leonardo, portador de la claridad! ¡Espada del pueblo, voz de la libertad! De Ausper a Ampiria su gloria creció, ¡el hombre que al miedo jamás se rindió! ¡Con el manto de bondad y el valor por bandera! ¡Su leyenda cabalga la tierra entera!
[Outro] Protector de Ampiria... Martillo de Azaziel... Luz de Mystralia. ¡Sir Leonardo!