[Inicio]
[Palmas solas]
Secas.
Con espacio.
[Voz grave]
Aquí aprendí
que hablar bonito
no vale mucho.
La gente se conoce
cuando toca
hacer algo.
[Entra guitarra española muy baja]
[Verso 1]
Yo crecí
viendo persianas
subir temprano.
Muy temprano.
El panadero.
El taller.
La mujer
que limpiaba escaleras
antes de que saliera
el sol.
Uno saliendo
de noche.
Otro entrando
a currar.
Dos vidas
cruzándose
en la misma acera.
Y nadie
hacía un discurso.
Se hacía
lo que tocaba.
[Las palmas aprietan el ritmo]
Mi madre
gritando desde arriba:
“¡Sube ya!”
Yo abajo:
“¡Ahora!”
Nunca era ahora.
[Pequeña risa]
Siempre cinco minutos más.
Siempre.
Eso también
era el barrio.
No solo
lo malo.
No solo
la foto
de una pared rota.
Había gente
que sabía
si estabas raro
solo por cómo
cerrabas la puerta.
[808 entra profundo]
Eso fuera
no pasa tanto.
[Verso 2]
También aprendí
que no todo amigo
es hermano.
Y no todo
el que se aleja
te ha traicionado.
A veces
la vida aprieta.
Uno tiene hijos.
Otro trabaja
doce horas.
Otro está
con la cabeza
en otro sitio.
Y desaparece.
No porque
te odie.
Porque no puede
con todo.
Eso lo entendí
más tarde.
De joven
todo parecía personal.
“Se ha olvidado de mí.”
“Ha cambiado.”
Claro que cambió.
Todos cambiamos.
[Palmas más cerradas]
Pero también
hay cosas
que sí se notan.
El que aparece
sin preguntar demasiado.
El que dice:
“¿Necesitas algo?”
Y si dices que no
se queda
cinco minutos más.
Ese.
Ese sí.
[Verso 3]
Me acuerdo
de una vecina
que tenía poco.
Muy poco.
Y aun así
si olía a comida
y subías
siempre decía:
“Come.”
No:
“¿Has comido?”
“Come.”
Directo.
Porque sabía
que uno a veces
dice:
“Sí, ya comí”
por orgullo.
Ella también
lo sabía.
[Silencio breve]
Y nunca
te dejaba explicar.
Te ponía el plato.
Ya está.
Eso es barrio
para mí.
No una cadena.
No una pose.
No decir
cada dos frases
de dónde vienes.
Es una persona
que tiene justo
y aun así
parte en dos.
[Subgrave más pesado]
Eso se te queda.
[Pre-coro]
Y también
se te quedan
las veces
que la cagaste.
Porque aquí
la gente
te conoce demasiado.
No puedes
inventarte otra versión
cada semana.
Si fallaste,
se sabe.
Si fuiste
un gilipollas,
también.
[Small laugh]
Eso te mantiene
bastante humilde.
[Coro]
AQUÍ APRENDÍ
QUE EL RESPETO
NO SE GRITA.
SE NOTA.
AQUÍ APRENDÍ
QUE EL QUE ESTÁ
NO SIEMPRE
ES EL QUE MÁS HABLA.
AQUÍ APRENDÍ
QUE SI TE CAES
NO TE PREGUNTAN
QUIÉN TENÍA RAZÓN.
TE LEVANTAN.
Y DESPUÉS...
[Voice roughens]
YA HABLAREMOS.
[Verso 4]
También vi
cosas feas.
Claro.
Broncas.
Gente
que se perdió.
Uno
que empezó
a juntarse mal.
Otro
que no supo salir.
No voy
a convertir esto
en una película
de superación.
Hay cosas
que no acabaron bien.
Eso también
es verdad.
[Palmas bajan, dejan más aire]
Pero incluso ahí
aprendí algo.
No hacerte
el juez
de vidas
que no conoces.
Porque desde fuera
todo parece fácil.
“Yo habría hecho…”
No sabes.
Hasta que te toca.
[Voice lower]
Y cuando te toca
agradeces
que alguien
te mire
como persona
antes que como error.
[Verso 5]
Yo también
he tenido días
de llegar
con la cabeza
hecha polvo.
Y sentarme
en el portal.
Sin ganas
de subir.
Porque arriba
iba a tener
que decir:
“Todo bien.”
Y no.
No todo bien.
Pero tampoco
todo perdido.
Eso sí
lo aprendí aquí.
Que puedes
tener un día
de mierda
sin convertirlo
en una vida
de mierda.
[Palmas recuperan fuerza]
Mañana
se vuelve.
Se abre.
Se trabaja.
Se llama.
Se arregla
lo que se pueda.
Y lo que no...
se mira de frente.
[Build]
[Guitarra más intensa]
[Cajón entra más duro]
[Palmas se vuelven el motor principal]
[Voz masculina]
Por eso
cuando me hablan
de hacerse fuerte
yo no pienso
en no sentir.
Pienso
en toda la gente
que vi seguir
sin hacer ruido.
El que perdió
y volvió a abrir.
La que crió
sin quejarse
delante de nadie.
El que pidió ayuda
cuando ya no podía.
El que dijo:
“Me equivoqué.”
Y volvió
al día siguiente.
[Subgrave crece]
Eso sí
me entra.
Porque yo lo vi.
No me lo contaron.
[Voice cracks slightly]
Y me crié
mirando eso.
[Clímax]
[Palmas muy fuertes, guitarra, cajón y 808 juntos]
AQUÍ APRENDÍ
QUE SER DURO
NO ES IR
CON LA CARA CERRADA.
ES TENER
MIL MOTIVOS
PARA VOLVERTE FRÍO
Y NO HACERLO.
AQUÍ APRENDÍ
QUE PEDIR AYUDA
NO TE QUITA
LOS COJONES.
[Voice tearing]
TE LOS PONE
DONDE HACEN FALTA.
AQUÍ APRENDÍ
QUE PUEDES
PERDER DINERO,
TIEMPO,
GENTE,
ORGULLO...
Y SEGUIR
TENIENDO ALGO
QUE DAR.
[Las palmas golpean cada frase]
Y SI MAÑANA
SE PONE FEO—
QUE SE PONGA.
YO YA HE VISTO
DÍAS PEORES
ACABAR
EN UNA MESA
CON CUATRO PERSONAS
RIÉNDOSE
COMO SI NO HUBIERA
PASADO NADA.
[Voice roughens]
NO PORQUE
NO PASARA.
PORQUE PASÓ.
Y AUN ASÍ...
[Silencio breve]
seguimos.
[Final]
No voy
a decir
que el barrio
me hizo mejor.
Eso sería
demasiado fácil.
Me dio cosas buenas.
Y otras
que tuve que quitarme
con los años.
Pero sí
me dejó esto:
cuando alguien
cae...
miro primero
si necesita una mano.
Después
ya veremos
quién tuvo la culpa.
[Las palmas van quedándose solas]
Y cuando yo
me caigo...
no espero
que nadie
me salve.
Pero tampoco
me da vergüenza
agarrarme
si me tienden
la mano.
[Respira]
Eso...
eso sí
lo aprendí aquí.
[Outro]
[Palmas solas, más lentas]
[Voz baja]
Sin promesas.
Sin medallas.
Sin hacer ruido.
[Pequeña pausa]
Aquí aprendí.