[Inicio]
[Se oye un motor pasar lejos]
[Un abanico se apaga]
[Voz muy grave]
Se fue la luz otra vez.
Mi mamá desde la cocina:
“Déjalo así,
que ahora vuelve.”
[Pequeña pausa]
Nunca volvía “ahora”.
[808 muy bajo]
[Verso 1]
Yo dormí con la ventana abierta
más noches de las que recuerdo,
no por romántico,
por calor.
Con una toalla
encima de la almohada
porque hasta acostao'
uno sudaba.
El vecino con dominó
hasta tarde.
Una pasola
subiendo y bajando.
Un perro
que ladraba exactamente
cuando uno casi se dormía.
Eso era casa.
No era bonito.
Tampoco era una desgracia
todos los días.
Eso es lo que la gente
no entiende.
En el barrio
también uno se ríe.
También se enamora.
También se sienta afuera
sin estar
huyendo de nada.
Mi vieja decía:
“Yo ya comí.”
Y yo de pequeño
me lo creía.
Después entendí
que a veces
“yo ya comí”
significaba:
“Come tú.”
[Silencio]
Eso no me lo explicó nadie.
Lo entendí tarde.
[Verso 2]
Había uno conmigo
desde chamaquito.
No era “mi hermano”
cada cinco minutos.
Ni falta.
Nos sentábamos
en una acera
sin hablar
media hora.
Eso también
era compañía.
Después se fue alejando.
Trabajo.
Mujer.
Problemas.
Vida.
No todo el que se va
te traiciona.
A veces
la gente simplemente
no puede cargar
con todo a la vez.
Yo también
dejé llamadas sin devolver.
Yo también dije:
“Después te tiro.”
Y no tiré.
Por eso ahora
me cuesta menos juzgar.
Uno aprende
cuando le toca ser
el que decepciona
sin querer hacerlo.
[Tambora suave]
PÁ.
[Voz]
Eso sí cambia a uno.
[Hook - contenido, casi hablado]
A MÍ NO ME LO CONTARON.
YO ESTABA AHÍ.
CUANDO LA CASA
SE QUEDABA EN SILENCIO
Y NADIE DECÍA
QUE ESTABA DIFÍCIL.
A MÍ NO ME LO CONTARON.
YO LO VI.
MI MAMÁ HACIENDO COMO SI NADA.
MI PAPÁ SENTADO
SIN QUERER HABLAR.
Y UNO APRENDIENDO
A LEER LA CARA
ANTES QUE LAS PALABRAS.
[Verso 3]
Una vez fui
a buscar trabajo
con una camisa prestada.
Me quedaba grande.
Las mangas
me tapaban media mano.
Yo doblándolas
en el baño
pa' que no se notara.
Me preguntaron:
“¿Tienes experiencia?”
Yo dije:
“Sí.”
Mentira.
Tenía necesidad.
No es lo mismo,
pero te hace aprender rápido.
No me cogieron.
Salí
con la misma camisa
y un papel doblado
en el bolsillo.
Llegué a casa.
Mi mamá preguntó:
“¿Cómo te fue?”
Le dije:
“Bien.”
Mira qué cosa.
Uno termina aprendiendo
las mismas mentiras
que escuchó de niño.
“Bien.”
“Ya comí.”
“Ahora vuelve la luz.”
“Después hablamos.”
Frases pequeñas
pa' que la casa
no se caiga.
[Break]
[Sin batería]
[Piano desafinado]
[Voz muy baja]
Por eso cuando alguien
me habla de “superación”
como si fuera
una película...
yo desconecto.
Porque no fue música épica.
Fue levantarse.
Ir.
Volver.
Intentar otra vez.
A veces sin ganas.
A veces de mala leche.
A veces
porque no había otra.
[808 entra]
Y ya.
[Final]
Ahora me va mejor.
Sí.
Pero todavía
hay cosas que no cambiaron.
Todavía guardo
bolsas dentro de otras bolsas.
Todavía apago
luces que nadie está usando.
Todavía cuando alguien dice:
“Compra lo que quieras”
mi cabeza primero mira
cuánto cuesta.
No por pobreza.
Por memoria.
Y cuando mi mamá dice:
“Yo estoy bien.”
ya no le creo tan rápido.
Ahora pregunto:
“¿Bien de verdad?”
[Pequeña pausa]
A veces dice que sí.
A veces no responde.
Ahí ya sé.
[Beat casi desaparece]
A mí no me lo contaron.
No me enseñaron
ningún código.
No hubo discurso.
Solo vi.
Escuché.
Me equivoqué.
Me quedé.
Me fui.
Volví.
Y aprendí
que el barrio
no te hace más real
por decir que vienes de él.
Te hace real
lo que todavía llevas contigo
cuando ya no estás allí.
[Outro]
[Se oye volver el abanico]
[Voz]
Volvió la luz.
[Pequeña pausa]
Mi mamá desde la cocina:
“¿Viste?”
[Voz, casi sonriendo]
Sí.
Esta vez sí.