[Intro]
[Guitarra sola]
Ay...
Aaaay...
Hay casas
que cuando se quedan solas...
hablan.
Y hay hombres
que pa' no escucharlas...
se quedan fuera.
[Verso 1]
Mi madre deja una luz
encendía en el pasillo,
aunque sabe que hace tiempo
que yo ya no soy un niño.
Pero cuando vuelvo tarde
y la veo desde la esquina,
ay...
me parece que esa luz
lleva esperándome la vida.
Yo aprendí a decir:
“no pasa na'”
antes de aprender
a decir lo que sentía.
En mi casa los problemas
se hablaban poquito.
Se ponía el plato.
Se partía el pan.
Y cada uno
se tragaba lo suyo.
Ay...
qué manera tan nuestra
de querernos sin decirlo.
[Quejío]
Aaaay...
que duele más
lo que uno calla
cuando lo calla
por los suyos.
[Verso 2]
Mi padre nunca lloraba.
O yo nunca lo vi.
Que tampoco es lo mismo.
Tenía las manos abiertas
de trabajar desde chico
y una forma de mirar
que te explicaba sin palabras
cuando el mundo
venía torcío.
Una vez me dijo:
“hijo,
no le tengas miedo a estar solo.
Tenle miedo
a estar rodeao
y no saber quién tienes contigo”.
Yo era joven.
Me reí.
Ahora cada año
entiendo una palabra más.
Porque hay gente
que por cuatro monedas
cambia hasta la forma
de darte la mano.
Y el que ayer te decía hermano
mañana ni siquiera sabe
de qué lado estabas.
[Remate]
Ay...
cuatro monedas.
Qué barato venden algunos
lo que uno creía sagrado.
[Coro / Soleá]
YO NO QUIERO MUCHA GENTE.
QUIERO VERDAD A MI LADO.
QUE CUANDO SE APAGUE EL RUIDO
SIGAN LOS MISMOS SENTADOS.
YO NO QUIERO MUCHA GENTE.
QUE LA VIDA YA ME HA ENSEÑADO
QUE HAY QUIEN TE BESA LA CARA
Y POR DETRÁS
TE HA CONDENADO.
Ay...
pero también quedan buenos.
Poquitos.
Muy poquitos.
Y por esos pocos...
yo todavía creo.
[Verso 3]
Yo tuve un amigo
que nunca decía:
“cuenta conmigo”.
No hacía falta.
Una noche mala
me vio la cara
y se sentó conmigo
sin preguntarme nada.
No quiso arreglarme.
No me dijo:
“sé fuerte”.
No vino con palabras
que uno ya conoce de memoria.
Se quedó.
Nada más.
Y algunas veces
quedarse
es la forma más limpia
que tiene una persona de decir:
“no estás solo”.
Desde entonces
mido a la gente distinto.
No por lo que promete.
Por el tiempo que pierde contigo
cuando tú no tienes nada que darle.
Porque cualquiera aparece
cuando la mesa está llena.
Ay...
quiero ver quién se sienta
cuando solo queda
una silla rota
y un vaso vacío.
[Quejío]
Aaaay...
bendito el que se queda
sin preguntar lo que gana.
[Verso 4]
También he querido a una mujer
que me quiso más limpio
de lo que yo sabía quererla.
Yo llevaba dentro
demasiadas guerras
y le hice pagar
batallas que no eran de ella.
Me hablaba.
Yo callaba.
Me preguntaba.
Yo decía:
“déjalo”.
Hasta que un día
lo dejó.
Y ahí entendí
lo peligroso que es el silencio
cuando uno lo confunde
con hacerse fuerte.
Porque cuando alguien
deja de preguntarte qué te pasa...
ay...
a veces no es porque ya estés bien.
Es porque ya se ha cansao
de esperar la respuesta.
Ahora podría contarle todo.
Mira qué gracia.
Cuando ya no está.
[Puente / Caña]
[Guitarra más ornamentada]
Ay, ay...
Aaaay...
Yo no le tengo miedo
a morirme solo.
Le tengo miedo
a vivir acompañado
sin que nadie
me conozca de verdad.
Le tengo miedo
a conseguirlo todo
y que mi madre
me mire un día
como si ya no supiera
quién llegó por la puerta.
Le tengo miedo
a subir tanto
que me dé vergüenza
mirar abajo.
No.
Eso no.
[Guitarra responde]
Que si algún día llego lejos...
que mi acento llegue conmigo.
Que mis muertos lleguen conmigo.
Que mi casa llegue conmigo.
Que los que estuvieron
cuando no había nada...
lleguen conmigo.
[Coro Final]
YO NO QUIERO MUCHA GENTE.
QUIERO DOS QUE SEAN HERMANOS.
QUE NO CAMBIEN POR DINERO.
QUE NO SE VENDAN BARATO.
YO NO QUIERO MUCHA GENTE.
QUIERO SABER A QUIÉN LLAMO
CUANDO LA NOCHE SE HACE LARGA
Y YA NO PUEDO
CON LO QUE GUARDO.
Ay...
que la sangre no siempre hace familia.
Y hay familia
que nunca llevó tu apellido.
Yo ya no cuento amigos
por los que tengo alrededor.
Los cuento...
por los que se quedan
cuando se apaga el salón.
[Remate]
Y si son pocos...
mejor.
Porque aprendí
que una verdad pequeña
vale más
que un patio lleno de mentiras.
[Outro]
[Guitarra sola]
Mi madre sigue dejando
la luz del pasillo encendía.
Yo ya soy mayor.
Pero cuando vuelvo
y la veo...
ay...
todavía entro en casa
como si fuera un niño.
[Quejío final]
Aaaaaay...