[Inicio - a capela]
[Voz muy cerca]
Cuando era pequeño
dejaba la luz del pasillo encendida.
No por los monstruos.
Eso decía.
[Respiración]
Era porque
no quería que toda la casa
desapareciera
cuando cerraba los ojos.
[Entra cuarteto pizzicato, 6/8]
[Verso 1]
Mi madre decía:
“Apágala.”
Yo decía:
“Ahora.”
Nunca era ahora.
Me quedaba mirando
esa raya amarilla
debajo de la puerta
como si fuera
una prueba
de que alguien
seguía despierto.
Años después
me fui de casa.
Primera noche
en un piso nuevo.
Cerré la puerta.
Apagué todo.
Me metí en la cama.
[Pequeña pausa]
Y encendí
la luz del pasillo.
[Violín responde a la última nota]
[Pre-Coro]
Qué raro.
Uno crece.
Cambia de ciudad.
Aprende a firmar contratos.
A cocinar.
A mentir diciendo:
“Estoy bien.”
Y aun así...
hay partes tuyas
que siguen teniendo
ocho años.
[El pizzicato se detiene]
[Voz sola]
No las arregles.
[Entra cello grave]
[Verso 2]
La última vez
que volví a casa
mi padre estaba dormido
en el sofá.
La televisión encendida.
Volumen bajísimo.
Un vaso
a medio terminar.
Me quedé allí
mirándolo
más tiempo
del necesario.
No porque pasara nada.
Precisamente por eso.
Porque últimamente
me asusta más
lo normal
que lo extraordinario.
Una silla ocupada.
Una tos
desde otra habitación.
Un plato
encima de la mesa.
Cosas pequeñas
que un día
dejan de estar.
[Voz se quiebra]
Y nadie te avisa
cuál va a ser
la última vez.
[Violín contesta, largo]
[Silencio]
[El cantante inspira fuerte]
[Compás cambia a 4/4]
[Batería + guitarras entran]
[Coro]
¡DEJA LA LUZ DEL PASILLO!
¡NO LA APAGUES HOY!
NO QUIERO HACERME EL FUERTE
SI NO SÉ
DÓNDE ESTOY.
¡DEJA LA LUZ DEL PASILLO!
QUE ENTRE
POR DEBAJO DE LA PUERTA.
HAY NOCHES
EN LAS QUE SER ADULTO
ES SOLO
TENER MIEDO
SIN DECÍRSELO A NADIE.
[La voz grita]
¡Y YO YA ESTOY CANSADO
DE HACERLO SOLO!
[Orquesta responde]
[Break]
[Todo desaparece excepto violín]
[Voz baja]
No quiero volver
a tener ocho años.
No quiero
volver atrás.
Solo quiero
dejar de fingir
que crecer
significa
no necesitar a nadie.
[Violín repite la última frase]
[Verso 3 - voz libre, instrumentos reaccionan]
Llamé a mi madre
ayer.
No tenía
nada que contar.
Le dije:
“¿Qué haces?”
Dijo:
“Nada.”
Silencio.
Después:
“¿Has comido?”
Me reí.
Ella también.
Y estuvimos
tres minutos
hablando
de absolutamente nada.
Tres minutos.
[El piano entra con una sola nota]
Y cuando colgué
me quedé
mirando el teléfono
como un idiota.
Porque a veces
lo que te salva
no es una gran conversación.
Es saber
que todavía
puedes llamar.
[Build - cuerdas largas, sin batería]
[Voz sube]
Así que no.
No apagues la luz.
No todavía.
No porque tenga miedo.
[Se rompe la voz]
Bueno...
sí.
Un poco.
[Full band explota]
[Coro Final]
¡DEJA LA LUZ DEL PASILLO!
¡QUE SE VEA DESDE AQUÍ!
NO QUIERO SER
TAN INDEPENDIENTE
QUE ME OLVIDE
DE VOLVER A PEDIR.
¡DEJA LA LUZ DEL PASILLO!
¡QUE LAS CUERDAS
ME SIGAN SI ME ROMPO!
¡QUE LA GUITARRA ENTRE
CUANDO YA NO PUEDA!
¡QUE EL CORO
NO ME TAPE!
¡QUE ME EMPUJE!
[Choir entra]
SIGUE.
[Voz principal]
¡TENGO MIEDO!
[Choir]
SIGUE.
[Voz]
¡LOS QUIERO!
[Choir]
DILO.
[Voz, grito quebrado]
¡Y NO SÉ
CUÁNTO TIEMPO
VAN A ESTAR AQUÍ!
[Orquesta completa]
[Última frase, casi sin voz]
Así que...
esta noche
deja la luz encendida.
[Outro]
[Todo se apaga]
[Solo queda el violín]
[Pequeño silencio]
[Voz]
Mañana
la apago yo.