[Verse]
La sombra de tu adiós aún baila en mi salón,
cada esquina es un suspiro, cada foto una traición.
Y el reloj que marcaba nuestra eterna conexión
ahora grita el silencio de tu ausencia, mi prisión.
Las promesas, polvo y ceniza, es lo que quedó.
Y este invierno en el alma que jamás se derritió.
[Chorus]
Y sé que no volverás, que el tiempo es un muro entre los dos.
Que este amor se hizo herida, un amargo eco de tu voz.
En pedazos mi alma clama bajo un cielo sin piedad.
Un amor perdido y roto, una cruel fatalidad.
[Verse]
Recuerdo el brillo en tus ojos, la luz que me cegó.
Hoy solo encuentro el vacío donde un mundo se gestó.
Las caricias que eran fuego, hoy son frío sin control.
¿Dónde quedó ese refugio que mi corazón buscó?
No hay disculpas, no hay razones, solo un abismo final.
Y el veneno de esta pena que se niega a marchitar.
[Chorus]
Y sé que no volverás, que el tiempo es un muro entre los dos.
Que este amor se hizo herida, un amargo eco de tu voz.
En pedazos mi alma clama bajo un cielo sin piedad.
Un amor perdido y roto, una cruel fatalidad.
[Bridge]
Grito al viento tu nombre, pero el viento ríe de mí.
Las estrellas son mudas testigos de este sufrir.
Arranco cada recuerdo, lo desgarro sin piedad.
Pero cada cicatriz grita, tu cruel verdad.
No hay redención, no hay consuelo, solo este final atroz.
Y la certeza amarga de que nunca, nunca habrá un después.
[Outro]
Nunca habrá un después...
Solo el eco... de tu adiós...
Se apaga la voz...
Para siempre...
Mi amor... perdido...