[Intro]
Últimamente
no duermo igual.
No porque pase algo.
Porque podría.
[Verso 1]
El móvil boca abajo,
pero vibra y lo miro.
Hay números guardados
que ya no reconozco como amigos.
Uno pregunta dónde estoy.
Otro pregunta con quién.
Nadie pregunta cómo estoy.
Eso también dice bastante.
Antes hablábamos de planes.
Ahora hablamos de cifras.
De quién apareció.
De quién se fue.
De quién cambió de sonrisa.
Yo aprendí pronto
que la gente no cambia de golpe.
Primero cambia el tono.
Después tarda en contestar.
Luego empieza a llamarte
cuando necesita algo.
No me ofende.
Solo tomo nota.
Porque recordar quién estuvo
también es una forma de ahorrar.
[Pre-Coro]
No confío rápido.
No porque sea listo.
Porque ya pagué
por aprender despacio.
La noche está tranquila.
Eso es lo raro.
[Coro]
No duermo igual.
Tengo el sueño ligero.
Dinero en la mesa,
silencio en el teléfono.
No duermo igual.
Todo parece normal.
Pero cuando todo está demasiado quieto
empiezo a mirar de más.
No duermo igual.
No duermo igual.
Hay gente que sonríe
solo cuando sabe qué sacar.
Y yo aprendí
que la calma también puede avisar.
[Verso 2]
El dinero cambia cosas.
No todas mejor.
Un colega empezó a hablarme
como si yo fuera otro desde que le fue peor.
Yo sigo entrando
por la misma puerta.
Pero ahora hay quien mira
cuánto cuesta lo que llevo puesto.
Curioso.
Antes nadie miraba.
Ahora todo parece
tener una segunda lectura.
Una cena.
Un favor.
Una llamada tarde.
Una invitación
que llega cuando ya hay algo que ganar.
No me hice frío.
Me hice más lento.
Antes respondía al momento.
Ahora primero pienso
por qué me están preguntando.
Y sí, eso pesa.
Pero pesa menos
que volver a confiar mal.
[Pre-Coro]
No confío rápido.
No porque sea listo.
Porque ya pagué
por aprender despacio.
La noche está tranquila.
Eso es lo raro.
[Coro]
No duermo igual.
Tengo el sueño ligero.
Dinero en la mesa,
silencio en el teléfono.
No duermo igual.
Todo parece normal.
Pero cuando todo está demasiado quieto
empiezo a mirar de más.
No duermo igual.
No duermo igual.
Hay gente que sonríe
solo cuando sabe qué sacar.
Y yo aprendí
que la calma también puede avisar.
[Verso 3]
Mi madre dice
que antes me reía más.
Puede ser.
Antes tampoco sabía
cuánto cuesta equivocarse con alguien.
Ahora cuento menos cosas.
No por misterio.
Por descanso.
Hay información
que pierde valor
en cuanto pasa por demasiadas manos.
También aprendí
a no enseñar todo.
Ni cuando estoy bien.
Ni cuando estoy mal.
Porque hay gente
que celebra ambas cosas
por razones distintas.
A veces extraño
cuando no tenía nada que cuidar.
Solo tiempo.
Un par de amigos.
Y planes demasiado grandes
para el dinero que había.
Ahora hay más.
Pero también más ojos.
Más llamadas.
Más preguntas.
Y menos noches
en las que realmente bajo la guardia.
[Puente]
[Beat reduciéndose]
[808 sostenido]
No pasa nada.
Eso digo.
[Hi-hats entrando poco a poco]
No pasa nada.
Otra vez.
[Synth oscuro creciendo]
Hasta que el cuerpo
deja de creerlo.
[DROP]
[Coro Final]
No duermo igual.
Ya conozco el silencio.
Hay llamadas que llegan tarde
y favores que llegan con precio.
No duermo igual.
Pero sigo de pie.
No necesito saberlo todo.
Solo saber
quién estaba cuando no había qué ofrecer.
No duermo igual.
Quizá nunca vuelva.
Hay cosas que uno aprende
y después ya no desaprende.
Dinero en la mesa.
Móvil boca abajo.
Y la puerta cerrada
un poco antes que ayer.
[Outro]
Todo tranquilo.
Demasiado tranquilo.
Mañana seguimos.