[Intro]
[Palmas marcando solas]
Que no se note...
que llevo toda la tarde
pensando en lo mismo.
[Ukelele entrando]
Que no se note.
[Verso 1]
Hoy salí con los míos
pa' ver si cambiaba el aire,
me dijeron:
“estás muy serio”.
Yo:
“qué va, compadre”.
Una mentira pequeña.
De las que ya salen solas.
Porque uno aprende a sonreír
aunque por dentro tenga otra cosa.
[Palmas]
Pam, pam.
Y sigo el ritmo.
Uno cuenta una historia,
yo me río cuando toca.
Pero no estoy escuchando.
Tengo la cabeza
dos calles más lejos.
En un portal.
En una conversación.
En algo que dijiste
como quien no quiere darle importancia.
Y mírame ahora.
Dándole demasiada.
[Pre-Coro]
Ay...
que no se note.
Que sigan las palmas.
Que mientras haya ruido
nadie pregunta qué me pasa.
Que no se note.
Que yo estoy bien.
O por lo menos...
que lo parezca.
[Coro]
QUE NO SE NOTE
QUE TODAVÍA ME AFECTA.
QUE YO VOY CON LOS MÍOS
CON LA SONRISA PUESTA.
QUE NO SE NOTE
QUE CUANDO SUENA TU NOMBRE
SE ME VA MEDIO SEGUNDO
LA FUERZA DE LOS HOMBROS.
Ay, niña...
yo también sé hacerme el fuerte.
Pero hay recuerdos
que conocen dónde encontrarte.
Que no se note.
Que siga el compás.
Si las palmas van fuerte...
yo aguanto un poco más.
[Verso 2]
No te culpo de todo.
Eso sería demasiado fácil.
Yo también hice lo mío.
También fui difícil.
También me callé
cuando tocaba hablar.
También dije:
“haz lo que quieras”
esperando que hicieras
exactamente lo contrario.
Qué forma más tonta
de pedir que alguien se quede.
Sin pedirlo.
Con orgullo.
Con cara seria.
Y después uno se sorprende
cuando la puerta se cierra.
[Ukelele marcando más fuerte]
Ahora me cuentan
que estás bien.
Me alegro.
Creo.
Todavía no sé muy bien
cómo funciona eso
de querer que alguien sea feliz
sin querer formar parte.
Supongo que se aprende.
Como todo.
Tarde.
[Pre-Coro]
Ay...
que no se note.
Que entre el cajón.
Que si me tiembla la voz
lo tape la percusión.
Que no se note.
Que yo estoy bien.
O por lo menos...
que hoy me lo crea.
[Coro]
QUE NO SE NOTE
QUE TODAVÍA ME AFECTA.
QUE YO VOY CON LOS MÍOS
CON LA SONRISA PUESTA.
QUE NO SE NOTE
QUE CUANDO SUENA TU NOMBRE
SE ME VA MEDIO SEGUNDO
LA FUERZA DE LOS HOMBROS.
Ay, niña...
yo también sé hacerme el fuerte.
Pero hay recuerdos
que conocen dónde encontrarte.
Que no se note.
Que siga el compás.
Si las palmas van fuerte...
yo aguanto un poco más.
[Verso 3]
Mi madre me miró ayer
y me dijo:
“tú tienes algo”.
Las madres no preguntan.
Sentencian.
Yo me reí.
“Qué va.”
Otra vez.
Siempre igual.
Ella no insistió.
Solo dejó la cena hecha
y la puerta medio abierta.
Eso me pudo más
que cualquier conversación.
Porque hay gente
que te conoce sin invadirte.
Que sabe cuándo acercarse.
Y cuándo dejarte espacio.
Eso también es querer.
Y quizá yo nunca entendí eso
cuando estaba contigo.
Yo quería respuestas.
Tú querías aire.
Yo apretaba más.
Tú te ibas más lejos.
Ahora lo veo.
Qué tarde.
[Puente]
[Palmas solas]
Ay...
pam, pam.
Pam, pam.
[Ukelele muy suave]
No quiero volver atrás.
Quiero entenderlo.
Que es distinto.
[Cajón entrando]
No quiero que regreses
solo porque una noche
te sientas sola.
Quiero que si algún día volvemos a hablar...
sea porque ya no necesitamos
hacer daño para sentir algo.
[Palmas creciendo]
Y si no pasa...
también está bien.
Eso todavía me cuesta decirlo.
Pero empieza a ser verdad.
[Coro Final]
QUE NO SE NOTE
QUE A VECES TODAVÍA DUELE.
QUE YO TAMBIÉN ESTOY APRENDIENDO
A SOLTAR LO QUE SE PIERDE.
QUE NO SE NOTE
QUE HAY DÍAS QUE TE PIENSO.
PERO YA NO ME ROMPO
COMO ME ROMPÍA AL PRINCIPIO.
Ay, niña...
yo también voy cambiando.
Más despacio de lo que quiero.
Pero voy avanzando.
Que no se note.
O que se note ya.
Total...
también cansa
estar fingiendo siempre que estás bien.
[Outro]
[Palmas suaves]
Pam, pam.
[Ukelele solo]
Hoy sí me acordé de ti.
Y no pasó nada.
Creo que eso...
también cuenta.