En el cielo, tu nombre resuena
Como un susurro de fuego en la noche
Tú, que has puesto tu mano sobre las estrellas
Y las has contado una a una...
¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?
¿El hijo del polvo, para que lo visites?
Aunque eres más alto que el firmamento
Te inclinas hacia mí, Señor, con amor.
Tu gloria se extiende más allá del horizonte
Más fuerte que el viento, más clara que el sol
Y yo, pequeño, soy tu cuidado
Tu voz me llama desde el silencio.
¡TU GLORIA EN LO ALTO! ¡SEÑOR, TE ADORO!
¡SOBRE LAS NUBES, TU TRONO BRILLA!
¡CON EL VIENTO Y LA TIERRA, CANTO TU NOMBRE!
¡NO HAY QUIEN IGUAL A TI, MI DIOS!
Tú diste poder al hombre sobre la tierra
Le pusiste dominio sobre todos los animales
Desde el rebaño hasta el mar profundo
Tu mano sostiene todo lo que existe.
Y aún así, no te olvidas de mí
Aunque mi voz es apenas un eco
Tú me elevas, tú me das valor
Porque en ti, nada está perdido.
¡TU GLORIA EN LO ALTO! ¡SEÑOR, TE ADORO!
¡SOBRE LAS NUBES, TU TRONO BRILLA!
¡CON EL VIENTO Y LA TIERRA, CANTO TU NOMBRE!
¡NO HAY QUIEN IGUAL A TI, MI DIOS!
¡Oh, Dios eterno! ¡Rey de la creación!
Tu majestad envuelve el universo entero
Y aun así, tú te inclinas… tú me miras…
Tú me amas.
¡TU GLORIA EN LO ALTO! ¡SEÑOR, TE ADORO!
¡SOBRE LAS NUBES, TU TRONO BRILLA!
¡CON EL VIENTO Y LA TIERRA, CANTO TU NOMBRE!
¡NO HAY QUIEN IGUAL A TI, MI DIOS!
¡NO HAY QUIEN IGUAL A TI, MI DIOS!
¡NO HAY QUIEN IGUAL A TI, MI DIOS!
Tu gloria… en lo alto…
Y yo… aquí… adorándote…