[Inicio]
[Guitarra española, arpegio irregular]
[Clarinete bajo, una frase grave]
[Voz masculina]
Antes
me giraba por todo.
Una mirada.
Una frase.
Uno hablando
de mí
sin saber
ni cómo me llamo.
[Pequeña pausa]
Ahora...
que ladre.
[Verso]
No porque
me haya vuelto bueno.
Ni santo.
Ni tranquilo
de repente.
Qué va.
Sigo teniendo
la sangre rápida.
Sigo notando
cuando alguien
viene torcido.
La diferencia
es que ahora
no todo merece
sacarme
de donde estoy.
[Clarinete bajo responde]
He perdido horas
discutiendo
con gente
que al día siguiente
ni se acordaba
de lo que había dicho.
Y yo sí.
Yo seguía
con la conversación
en la ducha.
En el coche.
En la cama.
Contestando tarde
una pelea
que ya había terminado.
[Pequeña risa]
Menudo negocio.
El otro dormido.
Y yo ganándole
un debate imaginario
a las tres
de la mañana.
No.
Ya no.
[Sección 2]
Hay cosas
que sí.
Claro.
Si tocas
a los míos,
ahí hablamos.
Si faltas
al respeto
a quien no puede
defenderse,
ahí sí.
Si vienes
a hacer daño
y sabes
lo que haces...
no te confundas.
[La voz baja]
Pero si lo único
que quieres
es verme saltar...
vas a esperar.
Eso también
es carácter.
[Silencio breve]
No regalarle
a cualquiera
el mando
de tu cabeza.
[Clarinete bajo, más áspero]
[Sección 3]
Yo he sido
muy de contestar.
Mucho.
“¿Qué has dicho?”
“Repítelo.”
“Ven aquí.”
Cosas
de orgullo.
Y alguna vez
ese orgullo
me hizo quedar
como un hombre.
Otras...
como un gilipollas.
[Small laugh]
También se dice.
Porque hay batallas
que no pierdes
cuando te vas.
Las pierdes
cuando te quedas
demasiado tiempo
intentando
que un idiota
entienda algo
que no vino
a entender.
[El bajo acústico se hace más presente]
Eso sí
me costó aprenderlo.
Muchísimo.
[Refrán, casi hablado]
QUE LADRE.
QUE HABLE.
QUE DIGA
LO QUE QUIERA.
SI NO ME QUITA
EL PAN,
LA PAZ,
NI EL SUEÑO...
[Pequeña pausa]
que se entretenga.
[Sección 4]
También aprendí
otra cosa.
No confundas
paz
con dejarte pisar.
Eso tampoco.
Hay gente
que cuando te ve tranquilo
piensa
que ya puede.
Y ahí...
una mirada basta.
Una frase
bien puesta.
Sin espectáculo.
Sin romper nada.
Sin demostrar
quién es más hombre.
[Voice roughens]
“No.”
A veces
esa es
la palabra
más fuerte.
No.
No voy.
No entro.
No te presto.
No vuelvo.
No me hables así.
No me metas
en esa mierda.
No.
[Silencio]
Qué palabra
más pequeña.
Y lo que cuesta
aprender a usarla.
[Palmas aparecen solo aquí, secas]
[Sección 5]
Yo antes
quería caerle bien
hasta a gente
que me caía mal.
Eso sí
que es ridículo.
Sonreír.
Aguantar.
Adaptarte.
Y luego
irte a casa
con mala hostia
porque no fuiste tú.
Ahora no.
Si conectamos,
bien.
Si no...
también.
No necesito
convertir
cada distancia
en un problema.
[Clarinete bajo responde con una frase más melódica]
Hay gente
que no es para ti.
Y tú
no eres para ellos.
No pasa nada.
Qué descanso
cuando dejas
de intentar
ser entendido
por todo el mundo.
[Sección 6]
Eso sí:
cuando quiero,
quiero bien.
Cuando estoy,
estoy.
No soy
de medias tintas
con la gente
que me importa.
Por eso mismo
ya no gasto
lo mejor de mí
en cualquiera.
[Pequeña pausa]
Eso también
se aprende tarde.
Tú tienes
una cantidad limitada
de paciencia.
De energía.
De tiempo.
De ganas.
Y si la regalas
a quien solo
viene a provocarte...
cuando llegas
a casa
no te queda nada
para quien
sí lo merece.
[La guitarra cambia a acordes más abiertos]
Ahí sí
me di cuenta.
Estaba dejando
que desconocidos
se llevaran
la mejor parte
de mi carácter.
Y luego
los míos
recibían
el cansancio.
[Voice softens]
Eso no era justo.
[Puente]
[Piano felt entra]
Ahora
cuando noto
que algo
me está subiendo...
paro.
No siempre.
No soy
una máquina.
A veces
todavía exploto.
Pero menos.
Y cuando pasa
ya sé
que el problema
no es sentir rabia.
Es qué haces
con ella.
[Pequeña pausa]
Puedes usarla
para romper
una puerta.
O para cerrar
la que llevabas años
dejando abierta.
[Clarinete bajo toca una nota larga]
Yo prefiero
la segunda.
[Clímax]
[Entra percusión urbana seca, sin cambiar el 6/8]
[Voz masculina, más intensa]
QUE HABLEN.
QUE INVENTEN.
QUE SE QUEDEN
CON SU VERSIÓN.
YO YA NO VOY
A EXPLICARME
CADA VEZ
QUE ALGUIEN
NO ME ENTIENDA.
NO TENGO
QUE GANAR
TODAS LAS PELEAS.
[Voice roughens]
TENGO QUE SABER
CUÁLES
NO ME PUEDO PERMITIR
PERDER.
MI CABEZA.
MI GENTE.
MI PALABRA.
MI PAZ.
[Clarinete bajo se vuelve casi un gruñido]
ESO SÍ.
ESO LO DEFIENDO.
PERO EL RESTO...
[Silencio breve]
que ladre.
[Final]
Porque yo sé
lo que soy
cuando nadie
me provoca.
Eso me importa
más.
Sé cómo trato
al que no puede
darme nada.
Sé cómo respondo
cuando me equivoco.
Sé cómo estoy
cuando uno
de los míos
me necesita.
[Respira]
Eso vale
más para mí
que ganar
una discusión
delante de cuatro.
[La percusión cae]
[Outro]
[Guitarra + clarinete bajo]
[Voz baja]
Antes
quería tener
la última palabra.
[Pequeña pausa]
Ahora...
a veces
ni contesto.
[Small laugh]
Y duermo
mucho mejor.
[Clarinete bajo, última frase]
Que ladre.