[Intro]
Antes confiaba fácil.
Supongo que por eso
aprendí tan caro.
Ahora no pienso mal de todos.
Solo espero menos.
[Verso 1]
He visto al que decía “hermano”
cambiar cuando olió ventaja,
al que comía de mi plato
hablar de mí cuando faltaba.
No fue una gran traición.
Eso casi habría dolido menos.
Fueron detalles.
Frases pequeñas.
Cosas que empiezas a entender
cuando juntas los recuerdos.
Uno sabía demasiado.
Otro preguntaba demasiado.
Y aquel que decía no saber nada
era siempre el mejor informado.
Ahí aprendí.
No todo el que se acerca
viene porque te aprecia.
Algunos solo quieren estar cerca
por si un día algo despega.
Y ahora despega.
Mira qué casualidad.
Los mismos que no tenían tiempo
ahora preguntan dónde estás.
[Pre-Coro]
No guardo rencor.
Guardo memoria.
Que es distinto.
Perdonar no significa
volver a dejar la puerta abierta.
[Coro]
Ya no me fío
como me fiaba antes.
Ahora miro los hechos
antes de escuchar frases.
Ya no me fío.
Pero sigo avanzando.
Porque mientras ellos cambian de cara...
yo sigo cambiando de rango.
No necesito a todos.
Necesito llegar.
La ambición me quita el sueño
pero también me hace andar.
Ya no me fío.
Y quizá sea mejor.
Hay golpes que te rompen.
Otros
te enseñan dirección.
[Verso 2]
Hubo uno que sabía
todo lo que me preocupaba.
Después utilizó mis dudas
cuando quiso hacerme daño.
Eso sí lo recuerdo.
No por odio.
Por cuidado.
Hay personas que te abrazan
mientras calculan cuánto vales a su lado.
Por eso ya no cuento planes.
Los termino.
Luego hablamos.
Antes explicaba mis sueños.
Ahora prefiero enseñarlos.
Porque la gente opina fácil
sobre algo que no está construido.
Y algunos disfrutan más
viéndote fallar
que viendo cómo lo consigues.
Mi madre me decía:
“no le cuentes todo a cualquiera”.
Yo pensaba que exageraba.
Ahora cada año que pasa
la entiendo un poco más.
[Coro]
Ya no me fío
como me fiaba antes.
Ahora miro los hechos
antes de escuchar frases.
Ya no me fío.
Pero sigo avanzando.
Porque mientras ellos cambian de cara...
yo sigo cambiando de rango.
No necesito a todos.
Necesito llegar.
La ambición me quita el sueño
pero también me hace andar.
Ya no me fío.
Y quizá sea mejor.
Hay golpes que te rompen.
Otros
te enseñan dirección.
[Verso 3]
A veces la ambición
también tiene algo de miedo.
Miedo a volver atrás.
A depender.
A pedir de nuevo.
Por eso cuando todos duermen
yo sigo pensando en lo siguiente.
No porque odie mi vida.
Porque sé
lo rápido que cambia la suerte.
Quiero una casa para mamá
donde no mire las facturas.
Quiero que los míos respiren
sin hacer cuentas a escondidas.
Quiero llegar tan lejos
que aquellas noches malas
parezcan otra vida.
Pero sin convertirme
en la clase de persona
que un día me decepcionaba.
Ese es el reto.
Subir sin olvidar.
Tener más sin necesitar
hacer sentir menos a los demás.
Porque conozco gente rica
que sigue siendo pobre por dentro.
Y gente sin casi nada
que nunca vendió a un amigo por dinero.
[Pre-Coro]
Mi ambición no es tener más
que el de al lado.
Es no volver a sentir
que mi vida depende
de lo que alguien quiera darme.
[Coro]
Ya no me fío
como me fiaba antes.
Ahora miro los hechos
antes de escuchar frases.
Ya no me fío.
Pero sigo avanzando.
Porque mientras ellos cambian de cara...
yo sigo cambiando de rango.
No necesito a todos.
Necesito llegar.
La ambición me quita el sueño
pero también me hace andar.
Ya no me fío.
Y quizá sea mejor.
Hay golpes que te rompen.
Otros
te enseñan dirección.
[Verso 4]
También perdí gente buena
por pensar que todos eran iguales.
Cuando te fallan varias veces
empiezas a cerrar antes de que entren.
Y eso tampoco está bien.
Lo sé.
Hay días que alguien viene limpio
y yo ya estoy buscando dónde está la trampa.
Supongo que la desconfianza
también termina cobrando factura.
Te protege de algunos.
Te aleja de otros.
Y no siempre sabes
quién era cuál
hasta demasiado tarde.
Pero estoy aprendiendo.
No a confiar en todos.
A elegir mejor.
Que es distinto.
Ya no doy acceso
porque alguien diga las palabras correctas.
Quiero tiempo.
Quiero actos.
Quiero ver quién sigue
cuando no hay nada que ofrecer.
[Puente]
[Base casi desaparece]
Si mañana me va mal...
quiero ver quién llama.
Si mañana me va increíble...
quiero recordar
quién no estaba.
[Piano solo]
Porque el éxito
no solo te enseña quién te quiere.
También te enseña
quién estaba esperando
que tuvieras algo que repartir.
[808 creciendo]
Y yo...
yo no llegué hasta aquí
para alimentar a todo el que dudó.
[Coro Final]
YA NO ME FÍO
COMO ME FIABA ANTES.
ME COSTÓ DEMASIADO
APRENDER A LEER LAS CARAS.
YA NO ME FÍO.
PERO NO ME HE PARADO.
CADA VEZ QUE ALGUIEN FALLÓ...
YO ME HICE MÁS PREPARADO.
No necesito aplausos.
Necesito avanzar.
Que mi vieja esté tranquila.
Que los míos puedan respirar.
Que cuando mire mi vida
no tenga que imaginar
qué habría pasado
si aquel día decidía abandonar.
YA NO ME FÍO.
PERO SIGO CREYENDO EN MÍ.
Eso sí no me lo quitaron.
Ni el que habló.
Ni el que mintió.
Ni el que estuvo esperando
verme caer para sonreír.
Porque pueden quitarte gente.
Pueden romper confianza.
Pero mientras quede hambre...
todavía queda distancia
para alcanzar.
[Outro]
Ahora somos menos.
Pero sé quiénes somos.
Y yo...
yo todavía quiero más.