[Inicio - sin tempo]
[Respiración]
[Un armónico de violín muy fino]
[Voz baja]
Lo encontré
detrás del último cajón.
Ni siquiera sabía
que el mueble tenía fondo.
[Cello entra]
Un sobre.
Amarillo.
Doblado en una esquina.
Y mi nombre.
Con la letra de mi padre.
[Silencio]
[Piano preparado]
TUM.
TUM.
TUM.
[Voz]
No lo abrí.
Todavía.
[Verso 1 - libre]
Mi padre nunca escribió cartas.
Ni notas.
Ni mensajes largos.
Era de esos hombres
que decían:
“Ya está.”
y con eso
cerraban una conversación.
Por eso el sobre
pesaba más
de lo que podía pesar.
Lo tuve en la mano.
Le di la vuelta.
Nada detrás.
Sin fecha.
Sin sello.
Solo mi nombre.
Y debajo...
muy pequeño:
“Para cuando
dejes de hacerte el fuerte.”
[Violín disonante]
[Pequeña pausa]
Qué cabrón.
Hasta escondido
sabía dónde tocar.
[Piano preparado]
TUM.
TUM.
TUM.
[Pre-Coro]
Lo puse encima de la mesa.
Me hice café.
Lo miré.
Fui al baño.
Volví.
Seguía ahí.
Ridículo.
Un trozo de papel
ganándole una discusión
a un hombre adulto.
[Voz susurrada]
No lo abras todavía.
[Verso 2]
Me acordé
de nuestra peor pelea.
Yo tendría dieciocho.
Quizá diecinueve.
Le dije:
“Yo no quiero
ser como tú.”
Él no respondió.
Eso me enfadó más.
Le grité:
“¿Me has oído?”
Me dijo:
“Sí.”
Nada más.
Yo esperaba un golpe de mesa.
Un discurso.
Una defensa.
Pero solo:
“Sí.”
Años después
empecé a entender
que hay personas
que cuando más sienten
menos saben
qué hacer con la boca.
[Cello sube]
Y de repente
el sobre
ya no parecía
una carta.
Parecía
una conversación
que llevaba años
esperando turno.
[Silencio]
[Piano]
TUM.
TUM.
TUM.
[Voz]
Lo abrí.
[Se corta todo]
[Respiración]
[Lee muy bajo]
“Si estás leyendo esto...
seguramente
volvimos a discutir.”
[Primera entrada de batería: un golpe grave]
[Lee]
“Y seguramente
yo volví a callarme.”
[Timpani]
[Lee]
“No porque no tuviera nada que decir.”
[La voz empieza a quebrarse]
“Porque nunca aprendí
a decirlo a tiempo.”
[Full band entra de golpe]
[Coro]
¡NO LO ABRAS TODAVÍA!
¡YA ES DEMASIADO TARDE!
HAY PALABRAS
QUE ESPERAN AÑOS
Y CUANDO LLEGAN...
LLEGAN GRANDES.
¡NO LO ABRAS TODAVÍA!
¡NO ME HAGAS LEER MÁS!
PORQUE HAY HOMBRES
QUE NO SABEN LLORAR
Y ACABAN
ESCRIBIENDO LO QUE CALLAN.
[Voz gritada]
¡¿POR QUÉ NO ME LO DIJISTE?!
[La banda se corta]
[Violín responde con una nota rota]
[Verso 3 - voz casi sola]
Seguí leyendo.
Despacio.
No porque quisiera.
Porque no podía
ir más rápido.
Decía:
“También tuve miedo.”
[Cello]
“Más veces
de las que te imaginas.”
[Viola]
“También pensé
que estaba fallando.”
[Piano suave]
“También me senté
en el coche
antes de subir a casa
porque no quería
que me vierais la cara.”
[Silencio]
Eso...
eso me dejó quieto.
Porque yo también
lo había hecho.
Muchas veces.
Y nunca se lo conté.
[La voz sube]
Ahí estaba.
Dos hombres
separados por años,
haciendo lo mismo
en coches distintos,
convencidos
de que el otro
no lo entendería.
[Bridge - sin batería]
[Bass clarinet + cello]
La carta no decía:
“Estoy orgulloso.”
No exactamente.
No decía:
“Te quiero.”
Tampoco.
Decía algo peor.
Algo mejor.
Decía:
“Espero que seas
más valiente que yo
cuando llegue tu turno
de hablar.”
[Silencio]
[Voz muy baja]
Eso sí dolió.
[Violín asciende]
[Build]
Porque yo llevo años
repitiendo lo mismo.
Callando.
Aguantando.
Diciendo:
“Estoy bien.”
Como si fuera herencia.
Como si el silencio
pasara de padres a hijos
sin necesidad
de firmar nada.
[La voz se rompe]
Pues conmigo—
[Todo se corta]
[Voz gritada]
¡SE ACABA!
[Final Chorus - orquesta + rock]
¡NO LO GUARDES TODAVÍA!
¡DÉJALO SOBRE LA MESA!
QUE YO QUIERO
LEERLO OTRA VEZ
HASTA QUE
DEJE DE DARME VERGÜENZA.
¡NO LO GUARDES TODAVÍA!
¡QUE ME OIGA TODA LA CASA!
¡YO TAMBIÉN TUVE MIEDO!
¡YO TAMBIÉN HE CALLADO!
¡YO TAMBIÉN ME HE SENTADO
DENTRO DEL COCHE
PARA QUE NADIE
VIERA MI CARA!
[Choir entra muy bajo]
Dilo.
[Voz principal]
¡TE ECHÉ DE MENOS
ESTANDO A TU LADO!
[Choir]
Dilo.
[Voz]
¡ME PAREZCO A TI
MÁS DE LO QUE QUERÍA!
[Choir]
Dilo.
[Voz, grito quebrado]
¡Y QUIZÁ ESO
NO SEA TAN MALO!
[Orquesta explota]
[Silencio súbito]
[Outro]
[Piano preparado]
TUM.
TUM.
TUM.
[Voz agotada]
Doblé la carta.
La volví a meter
en el sobre.
Pero esta vez...
no la escondí.
La dejé
encima de la mesa.
[Pequeña pausa]
Por si mañana
me vuelvo a hacer
el fuerte.